jueves, 21 de marzo de 2013

Tito


Cuando el Turco sacó los planos, nos fuimos todos de cabeza sobre la mesita del bar. La cosa parecía sencilla. Alquilábamos la casa de la vieja Coria, que estaba pegada a la joyería, hacíamos un boquete en la pared del baño, que justo lindaba con el salón de ventas, entrábamos de madrugada, sacábamos todo lo que podíamos y nos dábamos a la fuga con los bolsillos llenos. Más fácil, imposible.
Mientras mirábamos por dónde pasaba el cablerío y los caños de agua -no sea cosa de morir electrocutados antes de ser ricos -, el Tito habló.
- ¿Y quién va a ser el inquilino? Digo, porque el que figure en el contrato queda pegado con la yuta.
A ninguno se le había ocurrido pensar en semejante nimiedad, pero el Tito siempre cerebral, siempre cagándonos la fruta, nos miraba sobrador.
Para romper el silencio, tiré el nombre del Turco. Al fin y al cabo, la idea era de él. El Turco saltó diciendo que era mejor que alquilara el Zurdo, que tenía recibo de sueldo para presentar en la inmobiliaria, de garantía. El Zurdo dijo que ni en pedo el iba a poner la trucha por nosotros y terminamos los cuatro a las trompadas. Estuvimos una semana sin hablarnos, pero al final aflojamos y nos juntamos para hacer algunos ajustes en el plan. Para cada propuesta nuestra, el Tito tenía algo para objetar. Te juro que te daban ganas de cagarlo a piñas, porque, encima, tenía razón. Si decíamos de meternos en la casa por la fuerza, nos salía con lo de la alarma. Si se nos ocurría hacer el boquete en la medianera del patio, que daba a la oficina del dueño de la joyería, nos hacía acordar que el pitbull de la vieja era capaz de arrancarnos las patas. Así con todo, hasta que nos ganó por cansancio y abandonamos la idea.
Nos seguimos juntando durante un tiempo en el bar, pero con los años nos fuimos alejando. Cada uno hizo su vida y nos fue bastante bien, laburando cada uno en lo suyo. 
Menos al Tito, pobre, que está en Batán por robo a mano armada.

34 comentarios:

  1. El fuerte de Tito era dar consejos, no seguirlos. Conozco más de uno como él...

    Salut, Malena.

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    1. Consejos vendo, para mí no tengo. El refranero popular es sabio! (Tito no).

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  2. Y sí, los Ocean 11 sólo en Hollywood. El 99.9% restante es con máscara de esquí (si choreás en la zona de Las Leñas o Aspen) gorrita y anteojos en Victoria y a cara descubierta en la zona de El Congreso y Tribunales. Tratá de hacer un identikit de un boga. Son todos iguales!!

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    1. No todos los abogados son iguales. Todo depende de los clientes que elijan (no te olvides que tarde o temprano, todos requerimos de los servicios de uno).

      Los ladrones de guantes blancos no van al bar del Turco ni comparten celda con Tito en Batán.





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    2. Por lo del identikit me refería más al atuendo no tanto a la percha, y coincido porque también tengo un hijo que estudia abogacía y quiero pensar que dentro de todo va a ser medianamente decente, como el promedio de la población.

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    3. Ojo que si agarrás uno que hace derechos humanos, el atuendo se parece mucho al de muchos habitantes del Bolsón!

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  3. Y al final era un teórico el tipo. (Se me figura aplicarlo a otros ámbitos.)
    Y ahora anda cagando los planes de los que planean profugarse...
    Pero qué lindo que sos Tito!

    Besos, Male. Me encantó. Y ya estás con el nivel de ph registrado.

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    1. Hay tanto Tito especializado en cagar planes ajenos que dan miedo! (Si encima andan armados y afanando, peor).

      ¿Volví a mi acidez habitual? :)

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  4. Pensé que el final iba a ser que el tito les robaba la idea. A mi me robaron una, una vez
    de donde poner un vivero
    todavia esta
    en el mismo lugar que a mi se me ocurrio
    el tipo no sabe
    que corre peligro
    es una cuestion de oportunidades
    me colgue
    adios

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    1. Bárbaros, las ideas no se matan (se roban).
      Y si hablamos de chorros, Tito era especialista.

      No se cuelgue, Garriga, no se cuelgue.
      PD: le digo que cuando habla así, haciéndose el peligroso/misterioso, me da cosita.

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    2. nah, no me de bola. Claro que si sucede algo, le aseguro malenita, que nole aviso.

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  5. Ah, pero tengo el nombre real de Tito... fantasías de pendejos que alguna vez soñaron con hacerse la grande de un solo golpe. Les pasó algo parecido. Tito no sé donde está ahora, hasta donde supe había estado en Sierra Chica, el que yo digo, no éste.

    Muy bueno! Beso

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    1. Yo, de chica, robé una manzana en el almacén de Don Eugenio. Mi mamá me mandó a devolverla. Un papelón. Ahí se vieron rotos mis sueños delictivos.

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  6. Buenísimo!!! Me gustó eso de "todos se tomaron el palo y no se quedaron rumiando resentidos. En cambio el Tito, un forro de aquellos. Porque por lo menos si te vas a dedicar a algo, hacelo bien viejo!
    Muy Bueno, niña Malena!!! ;)

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    1. El Tito se la banca!

      Gracias por lo de niña. Ya ni mi vieja me dice así! :)

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  7. es fácil sucumbir a la tentación, como inevitable caer ocultos tras los temores, el destino estaba jugado, besos

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    1. Las cartas estaban echadas, si. Nadie se escapa ni de su destino ni de Batán.

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  8. Medio salame Tito, copió mal y así le fue! No conozco Titos en mi vida real, pero que los hay, los hay.
    Besos, Male!

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    1. El único Tito que conozco es mi tío, que por ahora no le robó nada a nadie.
      Pero tipos que disfrutan cagando planes ajenos .... puuuuuufffff ..... de esos conozco una bocha.

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  9. Añ final el Tito tenía razón!!...le habrá fallado algún detalle, no?

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    1. Si. El revólver tenía la pólvora mojada. :D

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  10. Tito cuidate el ocote que a los de guante blanco les hacen limpieza de caño de escape!!

    Beso beso.

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    1. Decí que no tiene acceso a internet, porque ya estaría con el culo a cuatro manos.
      Literalmente.

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  11. Y, no es fácil trabajar en equipo, pero más difícil aún es hacerlo solo. Buen micro. Saludos

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    1. Tito necesitaba uno como él, que lo frenara a la hora de hacer boludeces.

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  12. Un poco cabroncete ese Tito, lo quería todo para él solo. Sin embargo lo pago, con amor no deseado seguramente...

    Un saludo.

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    1. Andá a saber. Las minitas aman a los cabroncetes.

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  13. ¡Qué bueno, Malena! Me gusta esa voz narradora, tan pegada a la calle y me parece genial la solución de la historia.

    Gran micro, sin duda.

    Un abrazo,

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  14. al final, el Tito con tantas objeciones, le salio el tiro por la culata...

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  15. Que bien escrito, piba. Pero yo le pongo unas fichitas al pobre Tito ( siempre yendo en contra de la marea, jajaj)
    Un beso grande.

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    1. Le ponés fichas a Tito porque huele a fiambre! Jajajaja. Vos seguro lo matabas en alguna redada policial.


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