1 Luisa y Alberto engendraron a Teresa. Inés y Raúl engendraron a Eduardo.
2 Luisa engendró también a Liliana e Ignacio, no así Alberto que también engendró a Claudia y Patricia, hijas de Ester.
3 Con posterioridad al nacimiento de Eduardo, Inés engendró a Osvaldo, hijo de Oscar, que ya había engendrado a Mariano, hijo de Beatriz.
4 Eduardo y Gabriela engendraron a Diego y Ezequiel.
5 Gabriela engendró luego a Nahuel, en tiempos en que Eduardo se encontraba de viaje de negocios, lo que engendró un revuelo en su hogar.
6 En es mismo tiempo Teresa conoce a Javier y engendran a las gemelas Morena y Paloma.
7 Después de su divorcio, Teresa conoce a Eduardo y engendran a Mauricio
8 De manera que todas las generaciones desde Alberto y Raúl, Luisa e Inés hasta Mauricio deben andar con pie de plomo para no cometer el pecado de incesto.
Cuantos incestos desconocidos habremos perpetrado?
ResponderEliminarBesos.
Y miran por el agujerito de la cerradura y ven pasar hermanos, tras hermanos.
ResponderEliminarBesos.
Qué kilomb.....! jaja
ResponderEliminarToro:
ResponderEliminarAndá a saber. Creo que con lo tiempos que corren debemos pensar firmemente en buscar pareja en otra ciudad!
Pato:
Hermanos, medio hermanos, hijos de la madre de tu hermano, etc., etc., etc.
Reina:
¡Que te parece! Jajajaja.
pero que te has mandado un ensayo sociológico de última generación! (con perdón de los incestos!)
ResponderEliminarabrazo
Las familias de hoy son ensambladas en su gran mayoría!
ResponderEliminarA mi hijo, que le encanta buscar parentescos, cuesta explicarle que la hija de la madre de su hermana no es nada de él.
Bueno....esto ya se esta resolviendo, con la taaaaannnnn necesaria y eficaz ley del matrimonio homosexual, las familias se van a ensamblar sin necesidad de que de la cruza le salga un chotacabras...
ResponderEliminarAdemás es fácil, yo le explico y le doy una clase asi aprende cuantos pares son tres botas
¡¡Cuántos engendros!!
ResponderEliminarSi nos ponemos quisquillosos es posible que tengamos un hilito sanguíneo en común con casi cualquier otro integrante de la humanidad.
ResponderEliminarA lo mejor, menos parientas demasiado directas, todas están permitidas, y al incesto lo combatimos con un buen incesticida.
D
Al leer este micro, renuncié pronto a entender las relaciones entre los personajes (como le aconsejo a cualquiera que lo lea). Seguí adelante y de pronto la escuché: la música. Esto es como meter la cabeza en una jam session (que no sé si se escribe así). Disfruté.
ResponderEliminarAbrazos fuertes,
PABLO GONZ
Starsky:
ResponderEliminarEs el segundo intento por contestarte, sin caer en una defensa a ultranza de la Ley de Matrimonio Homosexual. Digo, para no discutir de gusto. Las familias se seguirán ensamblando como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Maruxela:
Usé ese termino para imitar el estilo del Capítulo 1 del Evangelio según San Mateo. Siempre me gustó la reiteración de esa palabra. :)
Daniel Os:
Que no te quepan dudas! Así que, con incesticida en mano y su anuencia, voy a llamar a mi primo segundo. Enseguida vuelvo.
Los que más me gustaron fueron los que engendraron revuelo. Es casi como engendrar un ave que vuela en libertad!
ResponderEliminarEn todo caso la que tiene sus reparos, es usted....como verá en su escrito, en ningún lado dice "....Josecito un dia se fue a vivir con Ramoncito y adoptaron a Paquito...", es obvio que no estaba en vuestra psiquis porque sencillamente su mente NO ACEPTA lo homosexual.
ResponderEliminarUtilice el nombre de Paquito en homenaje al inolvidable PACO JAMANDREU, vio....no soy homofóbico..
PERO...QUE LEY INUTIL POR FAVORRRRRRRR
Pablo:
ResponderEliminarImposible entender los parentezcos. ¡Ni siquiera los protagonistas de la historia lo entienden! Me encantó la comparación del texto con una jam session :)
Marcelo:
Los padres no planeaban. Por eso el re-vuelo. :S
Starsky:
Peleador.
Ante todo mi voto por Gabriela.
ResponderEliminarMe trajo recuerdos de la saga de los Buendía, del Gabo y por un instante me pensé en Macondo, dentro de aquella lluvia interminable.
Engendrar, que bello vervo. El punto G está casi en la mitad del verbo engendrar. Será por eso??.
Besos de parentezco, por las dudas, en su casta frente.
La dejo, me voy con pie de plomo.
Menos mal que dijiste voto y no apoyo. Es que Eduardo no deja de buscar. :D
ResponderEliminarAhora que mencionás lo del verbo, lo noto. Y si, indudablemente es parte del encanto de engendrar. ;)
Besos con casta.
A enGendrar que se acaba el mundo.
ResponderEliminarBesos con casta (ñuelas)
Amén
ResponderEliminarBesos por Cañuelas (¿?) :D
En la segunda línea pensé en coger lápiz y papel; pero, como Pablo, también renuncié a entender los parentescos, me dejé llevar y me gustó. a veces es bueno dejarse llevar.
ResponderEliminarUn abrazo.
David.
Si tomás el papel descubrís que realmente el árbol, aunque bifurcado, tiene coherencia. Pero la gracia, precisamente, está en enredarse. :)
ResponderEliminarY coincido, a veces es bueno dejarse llevar.
Incesto!!!! Oh!!!
ResponderEliminarAhora que lo releo me doy cuenta de que no hay otra posibilidad, me encanta la semejanza con el parentezco biblico...creo que es uno de los elementos que le da el toque...
Poeta, acepto los besos que me mandaste en lo de Perras Locas y los devuelvo con mucho cariño...
Marcelo:
ResponderEliminarComo diji Daniel, si nos remontamos a Adán y Eva ¡todos somos incestuosos! :)
Me encantó que Pato leyera tu blog. ¿Lo oiste? Besos.
Esta sociedad y sus restricciones, haha.
ResponderEliminarMe recordó a mis conejos :)
Saludos.
Somos como conejos desorejados! Jajajaja
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