domingo, 16 de enero de 2011

Amores de morondanga V

Cansado de cargar la escalera para trepar al balcón, Romeo comenzó un romance con una señorita que vive en planta baja.

Gloomy Sunday

jueves, 13 de enero de 2011

El jarrón

"Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta."
Proverbio chino



Susana:
Te escribo para decirte que no insistas; no te voy a dar el jarrón de la abuela. Era tu abuela también, si, pero la que la cuidó todos estos años fui yo mientras vos ibas de baile en baile. Y bien sabés que era bastante hincha pelotas. Ahora te vas a escandalizar con lo que digo y vas a andar diciendo por ahí "qué barbaridad, mirá lo que dice de la pobre abuelita". Pero era insoportable tener que andar licuando la comida porque veía grumos por todos lados y cambiarle cinco veces la ropa por día porque se hacía pis y no quería usar pañales (¿sabés lo que pesaba?). Claro que la quería. Cómo no la iba a querer si nos crió cuando mamá se fue. Por qué te crees que la bañaba, la peinaba, la sacaba a pasear todos los días; el último tiempo hasta le daba de comer en la boca. Pero ¿vos dónde estabas Susanita? Diez años estuvo enferma, diez. ¿Cuántas veces viniste a visitarla en ese tiempo? Cuatro o cinco, pará de contar.
Ahora aparecés para reclamar el jarrón. Y ya sé que te dije en el velorio que te lo iba a dar. Pero no te lo voy a dar un carajo. Prefiero hacerlo pedazos contra el piso.

Carmen

PD: Espero que no te enojes. Al fin y al cabo, somos hermanas. Cariño a los chicos.



martes, 11 de enero de 2011

Yo

Me resultaría bastante fácil decirte una mentira para salir del paso. No es que sea buena mintiendo; es que me sobra imaginación.
Podría inventarte una historia en la que soy la víctima, la desvalida, la pobrecita para darte lástima. Si me esfuerzo, hasta podría llorar.
O puedo decirte que no me importa nada, inconmovible, dura, fría y hacer que sientas miedo de perderme.
Puedo ser una perra, una diosa, una nena, una señora, tu hembra, Eva o la serpiente, amazona o corcel.
Puedo.
Creeme.
Pero elegí ser yo.
Espero que te baste.

viernes, 7 de enero de 2011

Instrucciones para no perder la razón

Lo primero que hay que aceptar es que no se puede ser dueño de la razón. Obstinarnos en que sea nuestra es el primer paso para que se pierda.
La segunda cosa que hay que saber es que por más que nos colguemos el rótulo de razonables es bueno dejar de serlo en algunas ocasiones. O sea, hay que dejarla que se vaya sin hacer mucho escándalo; ya va a volver.
Otro punto a tener en cuenta es que no es lo mismo que te la den a tenerla. Por un buen precio se la dan a cualquiera.
Y es que la razón es grela, como la suerte.

martes, 4 de enero de 2011

Manuel cumple años.



Calor.
Mucho calor.
Mi panza pesada, mis pies hinchados no ayudaban demasiado para tolerarlo.
Y vos, ranita, te movías en el poco espacio que te quedaba.
Nos quedamos solos esa tarde, víspera de Reyes.
Me decían que esperara, que no sea ansiosa, que todavía no.
Pero sabíamos que ya era el momento.
Vos y yo sabíamos.
Te trajo una tormenta de agua y viento esa misma noche.
Naciste a las corridas, y así seguís andando por la casa, por el patio, por la escuela, por la vida.
Corriendo, saltando, imparable, caballito trotador, hijo mío.






lunes, 3 de enero de 2011

Infiltrada

Siempre el remate genial, la palabra justa, la tapada de boca se me ocurre con una hora de delay.
No creo que sea una falta de agilidad mental pero sube hasta la garganta la respuesta fácil y la escupo.
No es que no tenga piedad con mi interlocutor, al contrario. La mayoría de las respuesta rápidas son amables y disparadas protocolarmente.

Pensándolo bien, esa es la cuestión: tengo filtro.

Demasiado filtro.

Tanto filtro que estoy perdiendo mi espontaneidad.